¿Qué es el peeling? ¿En qué casos está indicado? ¿Cada cuánto tiempo es aconsejable realizarlo?
Estas son algunas de las preguntas más frecuentes que surgen en torno a una técnica que cada vez adquiere mayor popularidad. La aparición de sustancias más eficaces y el perfeccionamiento de este tratamiento permiten devolver a la piel juventud y luminosidad.
Peeling superficial:
Cierra los poros, atenúa las cicatrices originadas por el acné y las arrugas finas. Además, aporta uniformidad al tono de la piel y un aspecto más juvenil y saludable. Este tipo de peeling ayuda a “controlar el acné, las foliculitis y las secreciones sebáceas, y pone a la piel en mejores condiciones para recibir cualquier tipo de tratamiento dermatológico”.
Peeling medio:
está indicado en el caso de envejecimiento solar o tóxico, ya que actúa sobre las arrugas finas y de profundidad media, y para controlar las manchas actínicas. También se emplea como “paso previo o complemento de muchos tratamientos médicos, como la microdenervación, lifting o rellenos'.
Peeling profundo:
Con resultados espectaculares, el peeling profundo consigue actuar sobre “las arrugas superficiales, medias y profundas, eliminar manchas actínicas y solares y queratosis. Asimismo, produce la retracción de la piel, lo que mejora notablemente los problemas de flacidez”.
La profundidad del peeling determinará la recuperación de la piel, que puede ir desde unas pocas horas hasta cinco días. En el caso de los peelings profundos, se realiza una única sesión en el rostro, requiere sedación profunda o incluso anestesia y la recuperación se alarga más en el tiempo. 'La paciente puede tardar entre cinco y diez días en poder maquillarse y acudir normalmente al trabajo'.
La periodicidad del peeling también dependerá del objetivo del tratamiento así como de la sustancia empleada. En los peelings para aportar luminosidad al rostro se realizan entre cuatro y ocho sesiones semanales o quincenales. Una vez obtenidos los resultados deseados se hace una sesión de mantenimiento cada cuatro o seis semanas. Cuando la intervención en la piel es profunda, las sesiones se espacian más en el tiempo y el tratamiento completo se repite una vez al año. Si el peeling es muy profundo no suele repetirse en años.
Peeling Químico :
Consiste en la aplicación de diferentes sustancias químicas sobre la piel con el objeto de 'pelar' o exfoliar las capas más externas de esta. Se usa para mejorar el aspecto de la piel dañada por el sol, disminuir arrugas, mejorar cicatrices de acné o varicela, y decolorar o eliminar manchas. Los resultados de estas técnicas son de larga duración, excepto los peeling livianos que deben ser repetidos periódicamente.